Los astrónomos, con el telescopio James Webb, encontraron por primera vez hielo de dióxido de carbono en la nebulosa planetaria NGC 6302. Un anillo de polvo, como un guante, protege los cristales de la radiación ultravioleta. El descubrimiento replantea los modelos químicos de las estrellas moribund
arXiv:2602.22366 · 2026-02-25