Dos nubes de átomos ultra fríos, conocidas como condensados de Bose-Einstein, se vinculan misteriosamente cuando se colocan a un pelo de distancia. Sus ondas sonoras internas se sincronizan de una manera que solo es posible si la gravedad sigue reglas cuánticas, ofreciendo un nuevo y poderoso camino
arXiv:2604.20767 · 2026-04-22