En el universo primitivo, el Big Bang pudo haber generado cuerdas cósmicas: defectos unidimensionales cuya enorme energía aún puede sacudir el espacio-tiempo. Su desintegración mediante efecto túnel cuántico determina qué señal gravitacional captarán los detectores. Nuevas simulaciones en red mostra
arXiv:2606.03008v1 · 2026-06-02