Imagina que la corteza de una estrella supermagnética se agrieta como el hielo en un lago. Estos temblores generan ondas en el campo magnético, que luego explotan en brillantes señales de radio. ¿Podrían estas ondas explicar las misteriosas ráfagas repetitivas desde las profundidades del universo?
Los magnetares son un tipo raro de estrellas de neutrones, los remanentes de estrellas masivas. Su campo magnético es miles de millones de veces más intenso que cualquier imán terrestre. La corteza fina de esta estrella a veces se agrieta, desatando una cascada: el campo, como una cuerda tensa, vibra y acelera partículas atrapadas hasta la velocidad de la luz. En centésimas de segundo libera tanta energía como el Sol en cientos de miles de años. Lo detectamos como un estallido rápido de radio, una señal misteriosa del cosmos profundo.
El nuevo modelo vincula por primera vez las sacudidas de la corteza con la respuesta del campo magnético. Resulta que los temblores repetidos crean un patrón rítmico de estallidos, similar a las señales de los púlsares, faros estelares descubiertos por Jocelyn Bell Burnell en 1967. Los propios magnetares son herencia de las predicciones de Fritz Zwicky en los años treinta.
La danza de los estrellamotos revela la naturaleza de las explosiones de radio más potentes del Universo.
🎯 El campo magnético de un magnetar es miles de millones de veces más fuerte que el terrestre. Si estuviera a la distancia de la Luna, no solo volarían las tarjetas, sino cualquier grabación magnética.
🎬 En 'Contacto' de Carl Sagan, la señal extraterrestre resultó ser un mensaje; los estallidos rápidos de radio también se tomaron al principio como saludos de civilizaciones extraterrestres.