La luz de la fría estrella TRAPPIST-1 resultó engañosa: los modelos habituales de los astrónomos predecían fuertes rastros de hierro y agua, pero los telescopios apenas los ven. El secreto está en cómo chocan las moléculas en su atmósfera tenue, de forma mucho más suave que en el Sol. Revisar las reglas del juego ayudará a buscar vida con más precisión en los planetas de estas estrellas.
🎯 La estrella TRAPPIST-1 es tan fría que su temperatura es de solo unos 2500 °C, la mitad de caliente que el Sol. Si estuviera en el lugar de nuestra estrella, la Tierra recibiría menos luz de la que recibe Plutón ahora.