La luz de la estrella TRAPPIST-1 mostró que los modelos habituales estaban equivocados: en su fría atmósfera, las moléculas chocan de manera diferente, y esto ocultaba la composición química. El ajuste de las reglas ayudará a conocer mejor la propia estrella y sus planetas.
arXiv:2601.05313v1 · 2026-01-08