Un cúmulo de galaxias, con su gravedad, curva el espacio-tiempo, funcionando como una lente gigantesca: enfoca y amplifica la luz de objetos distantes, tal como lo predijo Einstein. Estas lentes son escasas, pero permiten ver lo que está oculto en los confines del universo.
El hallazgo más inesperado: una de las lentes se delató por un arco microscópico que antes se atribuía a un defecto en la imagen. Ahora estas lentes ayudan a los astrofísicos: al analizar la curvatura de la luz, calculan cuánta materia oscura invisible se esconde en los cúmulos, y cómo la energía oscura acelera la expansión del universo. Los datos están abiertos a todos los observatorios del mundo.
A veces, las lentes gravitacionales crean 'anillos de Einstein', círculos perfectos de luz cuando la lente y el observador están alineados con precisión. En esos anillos se pueden distinguir incluso cúmulos de estrellas individuales en galaxias lejanas.