Con la ayuda del telescopio James Webb se investigó por primera vez la composición de la coma del objeto interestelar 3I/ATLAS. Se descubrió que la relación deuterio/hidrógeno (D/H) en el metano es de (3.31±0.34)%, lo que es 14 veces superior a la del cometa Churyumov-Gerasimenko. Este es un caso extremadamente raro de detección de moléculas orgánicas deuteradas en un viajero interestelar. El alto contenido de hidrógeno pesado indica que el objeto nació en un entorno muy frío del disco protoplanetario de una estrella lejana. Así, 3I/ATLAS se convierte en una clave para entender la química de otros mundos.
El cometa 3I/ATLAS fue detectado cuando entró en el Sistema Solar desde el espacio interestelar. El telescopio James Webb descompuso la luz de su nube de gas en un arcoíris —el espectro—, y en ese patrón aparecieron las líneas de moléculas raras con deuterio (hidrógeno pesado).
En 3I/ATLAS el «termómetro» se dispara: por cada 30 átomos de hidrógeno normal hay uno de deuterio; en el océano terrestre esa proporción es cientos de veces más pobre. Esto significa que el cometa nació en la oscuridad helada de un disco protoplanetario lejano, una región donde los planetas apenas comienzan a condensarse a partir de polvo cósmico y gas. Este mundo alienígena es mucho más frío que la nube que dio origen a nuestro Sol y a la Tierra.
🎯 La abundancia de deuterio indica una temperatura de nacimiento del cometa inferior a –250°C, más fría que la sombra perpetua en la Luna.
🎬 Los viajeros interestelares como 3I/ATLAS cobran vida en las páginas de la ciencia ficción: por ejemplo, en la novela «Cita con Rama» de Arthur C. Clarke.