Imagina un paquete procedente de otro sistema estelar que te cuenta cómo se formaron allí los planetas. Por primera vez, los científicos observaron en el cometa visitante 3I/ATLAS una cantidad inusualmente alta de metano "pesado", algo así como un pase a las frías afueras de un mundo ajeno. Es curioso, si construyéramos una nave hacia ese sistema, ¿qué encontraríamos allí?
El cometa 3I/ATLAS fue detectado cuando entró en el Sistema Solar desde el espacio interestelar. El telescopio James Webb descompuso la luz de su nube de gas en un arcoíris —el espectro—, y en ese patrón aparecieron las líneas de moléculas raras con deuterio (hidrógeno pesado).
En 3I/ATLAS el «termómetro» se dispara: por cada 30 átomos de hidrógeno normal hay uno de deuterio; en el océano terrestre esa proporción es cientos de veces más pobre. Esto significa que el cometa nació en la oscuridad helada de un disco protoplanetario lejano, una región donde los planetas apenas comienzan a condensarse a partir de polvo cósmico y gas. Este mundo alienígena es mucho más frío que la nube que dio origen a nuestro Sol y a la Tierra.
🎯 La abundancia de deuterio indica una temperatura de nacimiento del cometa inferior a –250°C, más fría que la sombra perpetua en la Luna.
🎬 Los viajeros interestelares como 3I/ATLAS cobran vida en las páginas de la ciencia ficción: por ejemplo, en la novela «Cita con Rama» de Arthur C. Clarke.