Una rosquilla matemática —un toro— se instaló en la frontera de un mundo tridimensional donde actúa la gravedad. Se puede arrugar y estirar, y los físicos decidieron comprobar cómo se comporta. Dentro de este mundo, el espacio puede ser plano, como una mesa; expandirse, como una burbuja de jabón; o curvarse como una silla de montar. La frontera con forma de rosquilla no quiso permanecer lisa. Sobre ella aparecen pliegues espontáneamente y, a veces, se cruza a sí misma, como una cinta enrollada en un anillo que atravesara su propio costado.
Los autores del trabajo reescribieron la gravedad en el lenguaje de temperaturas y energías, de manera similar a como se calculan las propiedades térmicas de la materia. Resultó que las rosquillas arrugadas no son solo una imagen curiosa. En ciertas condiciones, son más ventajosas que las lisas. Por ejemplo, en un mundo con constante cosmológica negativa (cuando el espacio tiende a contraerse por sí mismo), las formas plegadas ganan si la curvatura de la frontera cae en un estrecho corredor de valores.
Pero lo más intrigante es la entropía. Algunas de las soluciones encontradas poseen una enorme complejidad oculta, como la de un agujero negro. Dentro de una rosquilla así podría esconderse todo un universo con su propia historia térmica, aunque por fuera parezca una figura geométrica modesta. Esto recuerda la vieja idea de que la gravedad es solo una sombra de una realidad cuántica más profunda.
Así, de una simple rosquilla llegamos a la estructura del espacio-tiempo. La suavidad resulta no ser la regla, sino solo un caso particular. Y los pliegues y autointersecciones son la clave para entender cómo funciona la gravedad en el nivel más profundo.
La gravedad tridimensional es mucho más simple que nuestra gravedad tetradimensional: en ella no hay ondas gravitacionales y los agujeros negros se comportan casi como partículas ordinarias.
En la novela «Anatema» de Neal Stephenson, los científicos estudian un cosmos donde la geometría del espacio cambia según el punto de observación — casi como en este trabajo con las rosquillas arrugadas.