Se ha verificado un modelo operacional de dualidad del corrimiento al rojo, en el que el desplazamiento observado incluye una componente métrica estándar y una contribución cuántica adicional de la conversión de energía del fotón en masa efectiva, dependiente de la trayectoria y la frecuencia. El análisis de la compilación de datos Pantheon+SH0ES muestra que la constante de Hubble métrica H_Λ se recupera hasta un valor consistente con el resultado base de Planck (67.4 km/s/Mpc) dentro de ≲0.33σ. El desglose por corrimiento al rojo demuestra que en el modelo estándar plano ΛCDM surge una deriva aparente del parámetro de Hubble, mientras que el modelo híbrido restaura su constancia. Las magnitudes cosmológicas recalculadas apuntan a la posibilidad de suavizar anomalías relacionadas con galaxias a grandes corrimientos al rojo. Los resultados indican la conveniencia de seguir estudiando la dualidad del corrimiento al rojo en la cosmología observacional manteniendo la concordancia con el modelo ΛCDM plano anclado a Planck.
La discrepancia entre el valor de la constante de Hubble medido a partir de las fluctuaciones del fondo cósmico de microondas (67.4 km/s/Mpc) y de las supernovas tipo Ia calibradas con cefeidas (73.0 km/s/Mpc) ha alcanzado un nivel de 5σ. Esta tensión de Hubble desafía la cosmología estándar ΛCDM y exige revisar los sistemáticos de las observaciones o introducir nueva física, como una energía oscura evolutiva. Sin embargo, los modelos con energía oscura dinámica no ofrecen una respuesta unificada y encuentran dificultades para conciliar todos los datos. Nuestro trabajo propone un camino radicalmente diferente: mantener la base estándar de ΛCDM añadiendo un nuevo canal no métrico de corrimiento al rojo, originado por la interacción de los fotones con el vacío.
Utilizamos los datos públicos de Pantheon+SH0ES, que incluyen 1701 supernovas tipo Ia estandarizadas. Además del corrimiento al rojo cosmológico estándar z_Λ, causado por la expansión del Universo, introdujimos un componente dependiente de la frecuencia (longitud de onda) z_q, que se acumula a lo largo de la línea de visión como exp(PX), donde P es el coeficiente de conversión de energía fotónica en forma no radiativa (WMC). Parametrizamos P como una constante de atenuación efectiva por unidad de longitud, análoga a la ley de Bouguer-Lambert-Beer. Se asumió la conservación del número de fotones en el haz, y la dependencia frecuencial del WMC se ajustó para imitar el enrojecimiento interestelar (con un coeficiente β≈3) y ser despreciable en el rango de microondas, preservando el espectro de cuerpo negro del fondo cósmico. El análisis de regresión se realizó mediante MCMC usando tanto la matriz de covarianza diagonal como la completa (incluyendo sistemáticos). Una suposición clave fue la 'compensación de magnitud que imita el polvo' (DMC): el procedimiento estándar de corrección de color de las supernovas restaura inconscientemente la luminosidad verdadera, compensando la atenuación WMC pero dejando un exceso de corrimiento al rojo en las líneas espectrales.
El ajuste global del modelo híbrido (con parámetros fijos de ΛCDM plano, anclados en los valores de Planck: Ω_m=0.315, H_0=67.4 km/s/Mpc) arrojó para la tasa de conversión WMC un valor H_q = 4.9 ± 0.15 km/s/Mpc (en modo diagonal). La constante de Hubble métrica H_Λ se mantiene en 67.4 km/s/Mpc, y el desplazamiento nulo del módulo de distancia M~0 confirma la recuperación de la luminosidad verdadera. El resultado más importante se obtuvo en el análisis tomográfico: al dividir la muestra en bins de corrimiento al rojo, en ΛCDM estándar se observa una deriva positiva estadísticamente significativa de H_Λ(z) con una pendiente de ~3.2 km/s/Mpc por unidad de z, equivalente a un 'cruce fantasma' en modelos de energía oscura dinámica. En el modelo híbrido esta deriva desaparece por completo (pendiente ~0.0), y H_Λ en cada bin sigue siendo compatible con el valor de Planck dentro de ≲0.33σ. La comparación mediante el criterio de información BIC muestra que el modelo híbrido con un parámetro adicional (H_q) es a menudo preferible no solo frente a ΛCDM fijo sino también frente a extensiones con energía oscura variable. Además, se calcularon índices de diagnóstico: cocientes de distancias de luminosidad, diámetros angulares, tiempos de retardo y edad, que demuestran que sin tener en cuenta el WMC, a altas z las galaxias parecen sistemáticamente más masivas, compactas y evolucionadas prematuramente.
Los resultados obtenidos indican que la tensión de Hubble puede no ser consecuencia de errores en la medición de distancias o de nueva energía oscura, sino la manifestación de un proceso fundamental: parte de la energía de la radiación electromagnética, al propagarse, se transfiere a grados de libertad 'ocultos' que se comportan como masa efectiva (análoga a la materia oscura). Esta conversión, formalmente similar a la creación de pares en un campo intenso (mecanismo de Schwinger) pero operando a escalas cosmológicas, explica de forma natural la discrepancia observada sin modificar la geometría del Universo. Además, el mecanismo propuesto permite reconsiderar el origen de la materia oscura como un resultado acumulativo de la interacción de la luz con el vacío.
A futuro, para verificar la hipótesis del WMC se necesitan experimentos ópticos de laboratorio. Los relojes atómicos ópticos modernos alcanzan precisiones de 10⁻¹⁸, lo que podría permitir medir el corrimiento de frecuencia predicho del orden de 10⁻¹⁵ en distancias del orden de la órbita de Plutón (∼40 UA) mediante comunicaciones ópticas en el espacio profundo (Deep Space Optical Communications). La interferometría heterodina multifrecuencia permitiría separar la señal cromática WMC de los corrimientos acromáticos Doppler y gravitacionales. Además, se necesitará reanalizar los datos de lentes gravitacionales débiles para eliminar la distorsión sistemática de la escala de distancias en el Universo local (z≲1.7), lo que podría resolver la tensión S8. Finalmente, si el WMC efectivamente genera materia oscura, esto debería modificar nuestra comprensión de la formación de estructuras en el Universo.
La hipótesis propuesta podría impactar prácticamente todas las áreas de la cosmología observacional, desde la espectroscopía de galaxias distantes hasta la interpretación de los datos del JWST y de lentes gravitacionales. Será especialmente importante la revisión de la escala de distancias y masas de objetos a alto corrimiento al rojo.
Los próximos pasos incluyen: reprocesar completamente las calibraciones de luminosidad de supernovas teniendo en cuenta explícitamente el WMC dependiente de la frecuencia, probar el modelo en otros trazadores (variables tipo Mira, fluctuaciones de brillo superficial), y la detección directa de la señal WMC en experimentos láser espaciales.
El modelo WMC está directamente relacionado con problemas no resueltos de la física: la naturaleza de la materia oscura, la energía oscura y la estructura cuántica del vacío. Si la luz realmente se convierte en partículas masivas, esto requerirá revisar la dinámica gravitacional en el Universo temprano y podría explicar por qué no observamos la desintegración de fotones en el laboratorio: el efecto solo se vuelve apreciable en escalas cosmológicas debido a su acción acumulativa. Además, esto plantea la cuestión de las propiedades disipativas del propio espacio-tiempo.
🎯 En la electrodinámica clásica, la propagación de ondas en un medio absorbente se describe mediante la parte imaginaria del índice de refracción. Si aplicamos esta analogía al vacío, la tasa de atenuación WMC predicha corresponde a una viscosidad efectiva del Universo de solo ~1.6×10⁻¹⁹ s⁻¹, lo que lo convierte en el 'fluido' más tenue y casi ideal.