Se creía que la estructura GSE en la Vía Láctea era el resultado de una única colisión antigua. Un nuevo análisis, como si desenredáramos una madeja, reveló en ella cuatro grupos de estrellas de diferentes edades (de 7 a 12 mil millones de años). Esto se asemeja a un pastel de hojaldre, formado por capas de distintas épocas. Así que nuestra galaxia se formó mediante una sucesión de fusiones, no de un solo golpe. Imagina cuántas historias similares quedan ocultas en las estrellas.
Se solía pensar que la Vía Láctea crecía devorando otras galaxias. Los alrededores de nuestra Galaxia están llenos de restos de esos banquetes. El más notable es la nube «Gaia-Salchicha». Durante mucho tiempo se la consideró el rastro de un único impacto violento. Pero el telescopio DESI, al descomponer la luz de las estrellas en colores, reveló en su interior cuatro corrientes diferentes. Tienen edades de entre 7 y 12 mil millones de años, y su composición química varía más que las recetas de un pastel de capas. Unas son ricas en carbono y oxígeno, otras, en hierro generado en explosiones de supernovas y en la destrucción de remanentes estelares: enanas blancas. Cada corriente es una capa distinta de este pastel, que añadió su propio ingrediente a la estructura total.
Este descubrimiento cambia el panorama: en lugar de una sola colisión, hubo una sucesión de fusiones pequeñas. El grupo de estrellas más antiguo es anterior a nuestro disco galáctico: se encendió cuando el Universo tenía apenas 1.500 millones de años. La estructura en capas ayuda a entender la distribución de la invisible materia oscura, que mantiene todo unido. En el futuro, el telescopio James Webb podrá divisar capas aún más finas de esta repostería cósmica. Las bases de este conocimiento las sentaron Cecilia Payne-Gaposchkin, quien descifró la composición de las estrellas, Fred Hoyle, que explicó la síntesis de elementos, y Subrahmanyan Chandrasekhar, descubridor del límite de masa para la explosión.
🎯 La estructura se llama «Salchicha» por su forma en el mapa de velocidades: si se grafican las velocidades de las estrellas en tres dimensiones, se alargan como una salchicha.
🎬 Recuerda a la «Fundación» de Asimov: un imperio galáctico crece absorbiendo a sus vecinos, pero aquí, en lugar de política, hay gravedad, y en vez de mundos, corrientes estelares.