El Doctor Freo —la brisa fresca de Perth— gobierna la caza de meteoritos. El viento desplaza las rocas cósmicas cientos de metros desde el punto calculado: un fragmento de 10 gramos puede caer en un lugar inesperado, y solo el cálculo preciso de las corrientes de aire permite encontrarlo. La modelización de 1107 escenarios atmosféricos ya ha llevado a 12 hallazgos. Quizá en el futuro las búsquedas meteoríticas igualen la precisión de los aterrizajes de rovers en Marte. Mientras tanto, cada meteorito encontrado es un mensaje de la época en que el Sistema Solar estaba naciendo.
🎯 El nombre «Doctor Freo» está tomado de la brisa fresca que cada día alivia a los habitantes de Perth, Australia. Lo mismo sucede en la caza de meteoritos: tener en cuenta el viento correctamente puede ser la salvación, e ignorarlo, el camino seguro hacia búsquedas infructuosas.