El Universo se expande cada vez más rápido gracias a la energía oscura. Pero las mediciones de la velocidad dan resultados contradictorios. Nueva explicación: en el pasado, la energía oscura actuó como un freno, ralentizando la separación de galaxias, y luego cambió a aceleración. Como un coche que primero rueda hacia atrás y luego sale disparado hacia adelante. Esta transición la describe el modelo Ph-ΛsCDM, basado en la teoría de la gravedad de Einstein. Utiliza un campo fantasma, una sustancia capaz de cambiar suavemente el signo de la energía de atracción a repulsión. Así se evita el 'Gran Desgarro' que acechaba en teorías anteriores. Es un desarrollo de las ideas surgidas tras el descubrimiento de la aceleración por Perlmutter. Lo más sorprendente: el campo empieza a acelerar incluso cuando la energía aún atrae, como si el motor empezara a funcionar antes de que se engrane el embrague. El modelo promete un futuro estable a pesar de los sombríos pronósticos de la cosmología estándar.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2606.11062
We present Ph-$$\Lambda_{\rm s}$$CDM, a phantom-scalar realization within General Relativity of the sign-switching cosmological-constant idea, $$\Lambda_{\rm s}$$CDM, in which a phantom scalar evolving on a bounded hyperbolic-tangent potential induces a smooth mirror AdS-to-dS transition in the late-time dark-energy density. The wrong-sign kinetic term, usually viewed as pathological, becomes the mechanism lifting the field from a negative- to a positive-energy vacuum-like regime. The construction also shows that the field can become repulsive while its energy density is still negative. The cosmology nevertheless remains controlled: total energy stays positive, the late-time attractor is de Sitter rather than a Big Rip, and the dynamics remain safely infrared. Ph-$$\Lambda_{\rm s}$$CDM thus offers a concrete late-time mechanism with the potential to address multiple cosmological tensions.
La energía fantasma recibe ese nombre por su capacidad de violar las leyes físicas, como un fantasma que atraviesa paredes.