Un modelo físico que imita las propiedades del tejido, utilizado para probar dispositivos de imagen en condiciones controladas.En física y en imagen médica, un fantoma es un objeto especialmente diseñado que imita las propiedades físicas del tejido humano —como la densidad, la absorción y la dispersión— en condiciones controladas. Sirve como sustituto de una parte real del cuerpo al probar o calibrar dispositivos de imagen como máquinas de rayos X, escáneres de tomografía computarizada o sistemas de ultrasonido. Los fantomas permiten a los investigadores e ingenieros evaluar el rendimiento de un instrumento sin exponer a una persona viva a la radiación u otros riesgos, y proporcionan una referencia estable y reproducible para comparar diferentes dispositivos o técnicas.
El uso de fantomas se remonta a principios del siglo XX, cuando físicos y radiólogos comenzaron a utilizar recipientes simples llenos de agua o bloques de cera para probar equipos de rayos X. El término 'fantoma' se adoptó de la idea de una 'imagen fantasma', ya que estos objetos producían imágenes que imitaban la anatomía real sin estar vivos.
Un fantoma se construye con materiales cuya interacción con la radiación o las ondas sonoras se asemeja mucho a la del tejido biológico. Por ejemplo, los geles a base de agua o plásticos con aditivos específicos pueden replicar la forma en que los rayos X son absorbidos por el músculo o el hueso. Cuando un sistema de imagen escanea el fantoma, la imagen resultante muestra estructuras conocidas —como esferas, varillas o gradientes— que pueden compararse con el resultado esperado. Cualquier desviación revela la resolución, el contraste o la distorsión del sistema, lo que permite realizar ajustes precisos.
Los fantomas se utilizan habitualmente en hospitales para calibrar escáneres de resonancia magnética y tomografía computarizada, en laboratorios de investigación para probar nuevos algoritmos de imagen y en radioterapia para verificar la administración de la dosis antes de tratar a los pacientes.
Algunos fantomas están diseñados para imitar no solo el tejido, sino también su movimiento, como un fantoma de tórax que respira y que se utiliza para probar la imagen de órganos en movimiento.




