Hace 7.600 millones de años, la galaxia UDS 12999 ya lucía un maduro bulbo en X, como si su evolución hubiera pasado por un reloj de arena gigante. La barra, a modo de cuello, aceleró el flujo de materia, y en solo 3.800–5.400 millones de años acumuló la masa de la Vía Láctea. Ahora el JWST buscará esos 'relojes' a profundidades aún mayores. El Universo madura más rápido de lo que pensábamos — habrá que reescribir la cronología de la maduración galáctica.
🎯 Las estrellas en el bulbo en X se mueven en órbitas que recuerdan a un reloj de arena: suben y bajan, creando corrientes verticales que le dan a la estructura la forma de 'X' cuando se ve de lado.