Alrededor de una estrella gigante a punto de explotar, los astrónomos han encontrado toda una fábrica de ácido sulfúrico a escala cósmica. Además, todo el azufre del sistema está atrapado en moléculas de SO₂, y su composición isotópica está distorsionada como si sobre la nube hubiera actuado un reactor fotoquímico natural. Este descubrimiento no solo reescribe los manuales de astroquímica, sino que conecta la muerte de las estrellas masivas con los enigmas de la Tierra primitiva. Quizás las claves del origen de la vida no deban buscarse en las cunas estelares, sino en sus convulsiones previas a la muerte.
🎯 La molécula de SO₂, que normalmente asociamos con el olor de una cerilla encendida, llena un espacio de miles de unidades astronómicas. Si pudiéramos 'oler' esta nube, percibiríamos un aroma que mezcla gases volcánicos y azufre quemado, pero en el vacío del espacio los olores no se propagan.
🎬 La idea de una vida basada en azufre lleva tiempo excitando a los autores de ciencia ficción: en la serie 'Star Trek', el episodio 'The Devil in the Dark' presenta una criatura basada en silicio y azufre, y en la novela de Arthur C. Clarke '2010: Odisea dos' se discute la posibilidad de una bioquímica basada en ácido sulfúrico. El descubrimiento de una auténtica 'fábrica de azufre' alrededor de una estrella real hace que estas hipótesis sean un poco menos fantásticas.