Las estrellas binarias pulsan con luz polarizada, como precisísimos relojes orbitales. La materia oscura de axiones entreteje en ese ritmo notas apenas audibles: frecuencias laterales en el espectro de armónicos. Al atrapar ese temblor, escucharemos la música del universo invisible. Quizá así captemos por primera vez el aliento del sector oculto.
🎯 En Spica, la polarización de la luz reflejada es de solo 200 millonésimas. Antes eso era inimaginable, pero polarímetros como HIPPI-2 convierten estas mediciones en algo rutinario. Y justo en ese temblor microscópico podría ocultarse la firma de la materia oscura.