Los físicos transformaron una pequeña nube de átomos fríos en algo parecido a un agujero negro: en una celda de luz, las partículas fluyeron solo en una dirección. La razón es su fuerte interrelación, que crea un límite sin retorno, como un horizonte de eventos. Este descubrimiento promete crear cir
arXiv:2602.20508 · 2026-02-24