Se creía que la ecuación de difusión infringía la relatividad por la propagación instantánea de señales. Pero era un artefacto de una aproximación burda. En el microcosmos todo está en orden, y las paradojas se desvanecen con el 'foco' adecuado: observar las partículas, no la imagen difusa.
arXiv:2601.19464 · 2026-01-27