Imagina un fondo cuántico común: un cúbit inyecta energía, los demás retiran por orden decreciente. El entrelazamiento W convierte a los cúbits en un recurso distribuido. Las redes del futuro intercambiarán no solo cúbits, sino también refrigeración, sin cables y obedeciendo solo a la velocidad de la luz. La energía se vuelve información, y la información, energía.
🎯 Llamar a esto teletransporte es como creer que sacar efectivo del cajero es magia. La energía no desaparece del emisor ni se materializa en el receptor: se extrae de la cuenta común del entrelazamiento, como herederos que sacan dinero de una misma cuenta, donde el primero de la fila agarra el fajo más grueso.