En el planeta WASP-121b, donde hasta las montañas se evaporan, el telescopio Webb vislumbró por primera vez nubes de polvo mineral. Un calor infernal convierte la roca en gas, y el gas en una bruma brillante. El descubrimiento promete desvelar los secretos del nacimiento y la muerte de los mundos supercalientes.
🎯 Cada segundo, WASP-121b pierde 100.000 toneladas de su masa: su estrella expulsa la atmósfera en forma de cola de cometa.