9,9 GHz: la canción tranquila del hidrógeno interestelar. Un agujero negro primordial que pasa la divide en dos voces: las mareas gravitacionales desdoblan el tono. Miles de millones de estos agujeros tejen un bosque espectral de radio, donde cada tronco proyecta una doble sombra. Este bosque es un detector de materia oscura. Estamos afinando el oído.
🎯 La frecuencia de 9,9 GHz está en el mismo rango que la radiación de los microondas domésticos. Su comida no lo sospecha, pero a esa frecuencia se puede escuchar el susurro gravitacional de los agujeros negros primordiales, y cambiar el calentamiento habitual por la caza de materia oscura.