Imagina que lanzas una piedra a un estanque: primero el chapoteo, luego los círculos, al reflejarse en la orilla, crean nuevas ondas. De manera similar, los científicos descompusieron la señal de estrellas superdensas en un impacto directo y una serie de ecos reflejados desde la superficie. Esto explica las misteriosas señales repetitivas y, posiblemente, permitirá asomarnos al interior de los objetos más exóticos del cosmos.
Sabemos de las estrellas de neutrones gracias a los trabajos de Fritz Zwicky, Subrahmanyan Chandrasekhar y Jocelyn Bell Burnell. Son antiguos núcleos comprimidos hasta el tamaño de una ciudad: una cucharadita de su materia pesa como el Everest. Ahora los científicos han ideado cómo mirar dentro de estos objetos sin abrirlos.
Cuando la ondulación del espacio de una catástrofe golpea una estrella de neutrones, esta responde con un complejo tañido. Primero hay un impacto-reflejo directo, y luego una serie de ecos que se atenúan, como el sonido de una campana que se apaga. Esta onda rebota en el interior, donde el espacio está deformado por una gravedad increíble, saliendo cada vez un poco más tarde y más débil. Los científicos han aprendido a separar este zumbido en escalones individuales. Cada eco es una instantánea de una profundidad determinada.
Ahora, analizando la secuencia de ecos, se puede construir un mapa de la estrella, como el análisis de la luz revela la composición de astros lejanos. Los futuros detectores podrán escuchar el eco de estos choques cósmicos, como un estetoscopio interestelar.
🎯 Una estrella de neutrones es el núcleo de una antigua estrella comprimido al tamaño de una ciudad. Una cucharadita de su materia pesa como el Everest.
🎬 En la ciencia ficción, captar ecos de objetos invisibles es un recurso habitual. En la novela de Carl Sagan 'Contacto', la señal extraterrestre también era multicapa, como un eco.