Nuestro universo no solo se expande: lo hace cada vez más rápido. Es como una masa con pasas en el horno: las pasas se alejan unas de otras, y cuanto más lejos ya han volado, más rápido continúan separándose. La extraña fuerza que empuja el cosmos recibió el nombre de energía oscura. La mayoría de los científicos la consideran invariable, como un resorte constante incrustado en el propio tejido del espacio.
Pero hay otra idea: la energía oscura podría haber sido diferente en el pasado. En el artículo se examinan modelos donde su ecuación de estado (presión dividida por densidad) cruza el valor −1. La energía oscura ordinaria siempre empuja con una fuerza igual a menos su densidad; aquí, en cambio, la presión puede volverse más fuerte o más débil que ese umbral. Este comportamiento se llama 'quintom', de la palabra latina 'quinto', en alusión al quinto elemento después de la materia ordinaria, la materia oscura, la radiación y la energía oscura constante.
Los autores de la revisión recuerdan el teorema de prohibición: en los modelos más simples, la energía oscura dinámica no puede cruzar −1. Pero agregar varios campos o interacciones inusuales sortea esta prohibición. Estos escenarios no solo son interesantes para explicar la aceleración. Podrían manifestarse en la rotación de la polarización de la radiación cósmica de fondo, la luz antigua que nos llega del caliente comienzo del universo. Si medimos esta rotación con alta precisión, obtendremos una pista sobre la naturaleza de la energía oscura.
Así que el resorte que empuja las pasas en nuestra masa cósmica quizás no siempre fue igual de elástico. Y de cuánto haya cambiado depende si la masa se desgarra en pedazos o algún día vuelve a reunirse en un bulto.
El nombre 'quintaesencia' para la energía oscura dinámica proviene de la alquimia, donde designaba el quinto elemento, más sutil que el fuego, el aire, la tierra y el agua.
En la novela 'La última pregunta' de Isaac Asimov, el destino del universo depende de si la humanidad puede revertir su expansión, casi como en los modelos de energía quintom con cruce de −1.