Un rango continuo de estados de energía en un sistema, donde las resonancias suelen estar difuminadas.En física, un continuo se refiere a un rango continuo de valores de energía posibles que un sistema cuántico puede poseer, en contraposición a los estados ligados discretos. Por ejemplo, un electrón libre tiene un espectro continuo de energías cinéticas, mientras que un electrón ligado a un protón solo tiene niveles de energía discretos específicos. En los fenómenos de dispersión y resonancia, el continuo es el fondo de estados a través del cual se propagan las partículas, y las resonancias aparecen como aumentos temporales en la sección eficaz que decaen en estados del continuo.
El concepto de un continuo de estados surgió con el desarrollo de la mecánica cuántica en la década de 1920, particularmente a través del trabajo de Max Born, Werner Heisenberg y otros en la teoría de la dispersión. El tratamiento matemático de las resonancias como polos en la amplitud de dispersión fue desarrollado por Eugene Wigner y otros en las décadas de 1930 y 1940.
En mecánica cuántica, los estados ligados tienen energías cuantizadas porque la función de onda debe satisfacer condiciones de frontera que la confinan. En contraste, los estados no ligados no tienen tales restricciones, por lo que sus energías forman un continuo. Cuando un sistema está acoplado a un continuo, los estados discretos pueden adquirir una vida media finita y convertirse en resonancias, con un ancho de energía inversamente relacionado con su tiempo de decaimiento. El continuo también juega un papel en fenómenos como el efecto fotoeléctrico, donde un electrón absorbe un fotón y transita de un estado ligado a un estado del continuo.
El continuo es central en la física nuclear y de partículas, donde describe los estados finales de las reacciones, y en la física de la materia condensada, donde subyace a la estructura de bandas electrónicas de metales y semiconductores.
En la teoría cuántica de campos, el vacío no está vacío, sino que es un continuo de pares virtuales de partícula-antipartícula, lo que da lugar a efectos observables como la fuerza de Casimir.

