En el disco de TW Hydrae, un joven Sistema Solar a 60 pársecs de nosotros, los astrónomos captaron la señal de HC5N, una cadena de carbono de cinco átomos con nitrógeno. Sobrevivió al nacimiento planetario como una cuerda que atravesó un horno. Estos hilos se entretejen en los cometas y quizás portan patrones prebióticos hacia futuras Tierras. Nuevos telescopios observarán cadenas aún más largas y, tal vez, leeremos la partitura química de la vida.
🎯 Los cianopoliinos son «hilos» moleculares con un gran momento dipolar, por lo que emiten en el rango de radio como antenas naturales. La más larga conocida, HC11N, se ha encontrado en la nube oscura TMC-1.