Los astrónomos han estado desconcertados durante mucho tiempo por misteriosos estallidos de radio que se repiten con períodos de minutos a horas. ¡Resulta que uno de estos 'faros cósmicos' es una enana blanca que roba material de una estrella vecina! ¿Será que otras señales misteriosas también nacen en sistemas binarios similares?
En el cosmos se ha encontrado una pareja sorprendente: una pequeña pero terriblemente densa enana blanca y su hinchada y ligera vecina, una enana roja. Ambas giran alrededor de un centro común en 1,37 horas. La gravedad de la enana blanca arranca gas de su compañera —principalmente hidrógeno y helio— y este, arremolinándose, golpea los polos magnéticos, calentándose hasta millones de grados. Cada vez que uno de esos polos apunta hacia nosotros, surge un destello de radio, igual que el haz de un faro atravesando la oscuridad.
Este mecanismo es parecido al de los púlsares —estrellas de neutrones de rápida rotación, descubiertos por Jocelyn Bell Burnell en 1967— pero aquí el período es demasiado largo. Y el hallazgo principal: la masa de la enana blanca está al borde del límite de Chandrasekhar. Añade una pizca más de materia y la estrella colapsará, estallando en una supernova que eclipsará una galaxia entera. Ahora mismo, este faro funciona al filo de su propia destrucción.
🎯 En la señal de radio se observaron patrones similares a las ondas que producen dos piedras en un estanque; algo que antes solo se había visto en Júpiter y su luna Ío.