Los asteroides Ryugu y Bennu no son mensajeros de abismos helados. Su huella isotópica dice: se formaron cerca de la 'línea de nieve', donde el agua se convierte en hielo. Y luego, el material cometario se derramó en el disco, como una especia que cambió para siempre el sabor del plato. Esto reescribe la historia del suministro de agua a la Tierra: tal vez no llegó de un frío distante, sino de un buffet local. Las muestras de Hayabusa2 y OSIRIS-REx revelarán los detalles.
🎯 Los meteoritos de tipo CI son los visitantes cósmicos más raros: su estructura porosa es tan delicada que al entrar en la atmósfera a menudo se desintegran, como una galleta seca. Las muestras que sobreviven son un verdadero tesoro que cuenta sobre el nacimiento de planetesimales justo en la 'línea de nieve'.