El púlsar late cada 217 milisegundos. Pero un día su señal se desdobló, como el reflejo en un prisma agrietado, y generó un gemelo fantasmal: un candidato perfecto a estallido rápido de radio periódico. Así fue como la lluvia sobre el telescopio CHIME casi altera los catálogos astronómicos. Ahora los algoritmos buscan grietas similares para no confundir un espejismo cósmico con un descubrimiento real.
🎯 El púlsar PSR J0248+6021 es todo un récord: su medida de dispersión alcanza casi 400 pc/cm³, lo cual es anómalamente alto para una dirección alejada del plano galáctico. La razón: la línea de visión atraviesa una densa región de hidrógeno ionizado (región HII), que jugó un papel fatal al camuflar al púlsar como una fuente extragaláctica.