El planeta WASP-121 b siempre muestra la misma cara a su estrella, pero cuando pasa frente a ella, el telescopio Webb ve cómo el calor se mueve por su superficie: el lado oriental resultó más caliente que el occidental. Este hallazgo podría ayudar a predecir el clima en otros mundos.
🎯 Los fuertes vientos transportan el calor desde el punto más caliente hacia el este, por eso el lado oriental siempre está más ardiente que el occidental, como si un secador gigante soplara constantemente sobre el planeta.