En el disco de polvo alrededor de la joven estrella CI Tauri, los astrónomos hallaron anillos ocultos usando un truco ingenioso: como adivinar piedras invisibles por las sombras que proyectan en el agua. Estos densos anillos podrían ser lugares de nacimiento de planetas. ¿Acaso los embriones planetarios se esconden de nuestros telescopios en estos anillos?
Alrededor de las estrellas jóvenes a menudo giran discos de gas y polvo. En esos discos, con el tiempo, aparecen planetas. Pero distinguir los detalles más pequeños en estos discos es difícil incluso para telescopios potentes. Recientemente, los astrónomos idearon una nueva forma de ver lo que está oculto a la vista directa. Estudiaron la estrella CI Tau, que es similar en tamaño a nuestro Sol. Con el radiotelescopio ALMA, notaron que el brillo del disco no cambia sin razón: en sus bordes, donde el disco nos parece más delgado, brillan dos puntos luminosos. Esto se asemeja a mirar un crepe fino con chispas de chocolate: en los bordes, donde la masa es más transparente, las chispas de chocolate se ven más brillantes. Así ocurre aquí: en el disco hay anillos estrechos y densos de polvo, y el espacio entre ellos está casi vacío. Cuando observamos el disco desde un ángulo, estos anillos en los bordes se ven mejor.
El método que emplearon los científicos se parece a la espectroscopía, el estudio de la luz en diferentes longitudes de onda. Compararon el brillo del disco en tres «colores» del rango de radio y comprendieron: la parte central del disco es casi transparente, y los anillos son densos, como cuentas diminutas. La distancia a los anillos es de unas 22 unidades astronómicas, aproximadamente como del Sol a Urano en nuestro sistema. El polvo en estos anillos está compuesto de sustancias parecidas a la arena, con algo de carbono, y el gas es principalmente hidrógeno y helio. Estos anillos son lugares ideales para el nacimiento de futuros exoplanetas (planetas alrededor de otras estrellas). Este hallazgo es importante no solo para una estrella: ahora los astrónomos podrán buscar anillos similares en otros discos por toda nuestra Galaxia con telescopios como el Hubble o el nuevo James Webb.
🎯 La edad de la estrella CI Tau es de solo 2 millones de años; es como un bebé en términos estelares. El ancho de los anillos descubiertos es menor que el haz del telescopio ALMA, por eso nadie los había notado antes.