La marea galáctica arrastra cometas fuera de la nube de Oort, como astillas de la orilla. Millones de años de vagar, y uno o dos de cada mil millones regresan apenas perceptiblemente, casi deteniéndose en el umbral del hogar natal. Su velocidad es inferior a 0.1 km/s. Encontrar un 'retornado' así es como hallar una botella arrojada al océano en el período Jurásico. Estos hallazgos revelarán cuán turbulento fue el pasado del Sistema Solar y, quizás, nos dirán si estamos solos en la oscuridad.
🎯 El objeto interestelar más rápido conocido, 1I/ʻOumuamua, tenía una velocidad excesiva de unos 26 km/s, 260 veces mayor que la velocidad predicha de los cuerpos cuasi interestelares. Si un cuerpo tan lento entrara en el Sistema Solar, su órbita sería casi indistinguible de las órbitas de los cometas ordinarios de la nube de Oort.