Los nuevos datos sobre millones de galaxias insinuaban que la expansión del Universo podría estar desacelerándose justo ahora. Pero esto es extraño: estamos acostumbrados a pensar que la energía oscura lo empuja todo cada vez más rápido. Resultó que el asunto está en la "miopía" de las nuevas observaciones: no miran lo suficientemente cerca de nosotros, como un pronóstico del tiempo de un pasado lejano. Entonces, ¿está realmente frenando el Universo?
El universo se expande, y hace alrededor de un cuarto de siglo, Adam Riess y sus colegas demostraron que esta expansión se acelera cada vez más. La causa de la aceleración de la expansión del universo se atribuye a la misteriosa energía oscura, pero su naturaleza exacta sigue siendo desconocida. Para monitorear esta aceleración, los astrónomos construyen mapas gigantes de la distribución de galaxias mediante espectroscopía, un método que permite determinar qué tan rápido se aleja cada galaxia de nosotros a través de su corrimiento al rojo. Dos de los cartografiados más grandes, SDSS y DESI, han medido millones de estos corrimientos y los han comparado con la huella de las ondas sonoras que quedaron congeladas en el universo temprano y se conservan en la radiación cósmica de fondo. Georges Lemaître ya en los años 1920 sentó las bases teóricas de este análisis, y Edwin Hubble fue el primero en observar la expansión de las galaxias.
La razón de esta discrepancia es simple y recuerda a observar un tren que se aleja: para saber si está acelerando justo ahora, hay que medir su velocidad junto al andén, no a un kilómetro de la estación. SDSS "observaba" las galaxias más cercanas a nosotros (con un corrimiento al rojo de aproximadamente 0.15), mientras que DESI observaba unas ligeramente más distantes (0.295). Cuando los científicos excluyeron de los datos de SDSS los objetos más cercanos, su resultado también se volvió incierto, como el de DESI. Y al revés: añadir observaciones de supernovas, que brillan no muy lejos de nosotros, devolvió inmediatamente la confianza en la aceleración.
La conclusión es simple: para saber con certeza qué está haciendo la energía oscura hoy, los astrónomos necesitan más observaciones a distancias lo más cercanas posible a nosotros. Futuros cartografiados, como Euclid, llenarán precisamente ese vacío y ayudarán a entender definitivamente la aceleración del universo.
🎯 Si solo tuviéramos los datos de DESI, pensaríamos que el universo primero se desaceleró y luego se aceleró de nuevo, pero eso es una ilusión debido a la falta de mediciones cercanas.