Fotones con energías mil millones de veces superiores a la luz visible pueden adelantarse sigilosamente a sí mismos y desintegrarse en un par de neutrinos. Es como si la luz proyectara una sombra que le roba su energía. El telescopio LHAASO ya capta esos cuantos de la Nebulosa del Cangrejo. Tal vez pronto detectemos la 'desaparición' de fotones, y entonces la invariancia de Lorentz, el fundamento de la teoría de Einstein, mostrará su primera grieta.
🎯 La masa efectiva de un fotón de PeV con un desplazamiento de velocidad típico es de apenas unos 10 keV: cien veces más ligera que un electrón, pero millones de veces más pesada que el neutrino más ligero. Debido a la debilidad del acoplamiento neutrínico, su vida media se extiende miles de millones de años, comparable a la edad de la Tierra. Un fotón tan longevo podría haber existido desde la formación del planeta sin haberse desintegrado jamás.
🎬 Imagina un telescopio de neutrinos que captura las sombras de los fotones: predeciría los estallidos de rayos gamma antes de que llegue la luz, funcionando como un detector cósmico de simetrías ocultas.