En las profundidades negras del cosmos, en la superficie de diminutas partículas de hielo, tiene lugar una construcción silenciosa. Allí, donde la temperatura cae casi hasta el cero absoluto y la radiación es intensa, el aminoácido glicina (el ladrillo proteico más simple) se une consigo mismo. El resultado es un dipéptido: una cadena corta de dos eslabones que ya se asemeja a una proteína.
Estas partículas, cubiertas de hielo de agua y moléculas simples, son auténticos laboratorios cósmicos. En el experimento, su papel lo desempeñó una película congelada de glicina. Fue bombardeada con protones (simulando los rayos cósmicos) a una temperatura de unos -260 °C. Y se registró el nacimiento de la glicilglicina. Nada de agua líquida: solo hielo y radiación.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2607.26814
The origin of the molecular building blocks of life is a central question in science. A few $$\alpha$$-amino acids such as glycine, the simplest proteinogenic amino acid, have been detected in meteorites and comets, indicating an extraterrestrial origin for some prebiotic molecules. However, the formation of peptides, short chains of $$\alpha$$-amino acids linked by peptide bonds, under astrophysical conditions has remained unresolved. Here we show that the building blocks of proteins can form in interstellar ice analogues exposed to ionising radiation, without the presence of liquid water. Using isotopically labelled glycine irradiated with protons at cryogenic temperatures, we detect the formation of glycylglycine, the simplest dipeptide, along with deuterated and non-deuterated water as by-products. Peptide bond formation is confirmed by infrared spectroscopy and high-resolution mass spectrometry, which also reveal the production of other complex organic species. These findings demonstrate a non-aqueous route to peptide formation under space-like conditions and suggest that such molecules could form in the cold interstellar medium and be incorporated into forming planetary systems. Our results challenge aqueous-centric models of early biochemical evolution and broaden potential settings for the origins of life.
La glicilglicina no es solo una curiosidad de laboratorio. Es el enlace peptídico más corto de la naturaleza y ya posee algunas propiedades de las proteínas, por ejemplo, puede transportar iones de cobre en la sangre.
En la novela de Carl Sagan 'Contacto', la señal del espacio contenía los planos de una máquina, pero la idea misma de que la química compleja pueda originarse en el medio interestelar resuena con este descubrimiento.