Una fina hebra de plata, casi tan larga como el grosor de un cabello, y en ella habitan leyes cuánticas puras. Los físicos construyeron un conductor donde los electrones solo pueden moverse hacia adelante o hacia atrás, como en una carretera perfectamente recta de un solo carril y sin arcenes. En una carretera así, cualquier bache o piedra suele destruir de inmediato el frágil estado cuántico. Pero aquí la carretera resultó ser sorprendentemente lisa.
Los investigadores enfriaron el sistema casi hasta el cero absoluto y midieron cómo la corriente tuneliza (se filtra a través de una barrera) entre dos cables paralelos. En un campo magnético surgió un complejo patrón de interferencia: las ondas electrónicas se superponían, reforzándose y debilitándose. La simulación por computadora, sin parámetros ajustables, coincidió perfectamente con el experimento. Esto significa que un conductor de hasta 18 micrómetros de largo se comporta como un sistema cuántico impecable.
Pero lo más asombroso se ocultaba a bajo voltaje. No solo se pudo detectar la bloqueo de Coulomb (la energía necesaria para añadir un electrón extra), sino que se distinguieron claramente estados orbitales y de espín individuales. Cien electrones llenaban el cable en estricto orden: espín arriba, espín abajo, espín arriba de nuevo, sin la menor desviación. Los estados de espín alto no aparecían en absoluto.
Tal orden en un sistema de cien partículas y de casi un cabello de largo es un verdadero puente entre mundos. La mecánica cuántica de un solo electrón resulta aplicable a un objeto que se puede ver con un buen microscopio. No es solo un experimento bonito. Es una pista sobre dónde buscar el límite donde la rareza cuántica cede paso a la realidad cotidiana.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2608.02431v1
Increasing the size of a system showing quantum effects is a difficult task limited by decoherence, a diminishing quantum level spacing, and the effects of disorder spoiling the quantum behavior when growing in size. Systems in 1D offer very strong confinement in the transverse directions, thus generally enhancing quantum effects, but are notoriously sensitive to disorder. In this work, we present a system of 1D electrons exhibiting discrete quantum levels and fully ballistic coherent quantum interference with lengths of up to 18\,$$\mu$$m. Tunneling spectroscopy between two parallel quantum wires with a central gated segment shows intricate interference patterns exhibiting several different periods in magnetic field and density. An analysis over three different wire lengths and a comparison with single particle numerical simulations without any free parameters remarkably explains the full pattern including the observed periods. Therefore, these wires are essentially ideal 1D systems with aspect ratios approaching 1'000. In addition, at low bias, we also observe not only the Coulomb charging energies but can clearly resolve the discrete orbital and spin states in up to 10\,$$\mu$$m long wires when filling 100 electrons with the center gate. This is made visible by a state-of-the-art low temperature and low noise measurement system. The spin filling sequence is completely regular, strictly alternating spin up and down, avoiding high spin states, while the peak conductance is modulated in accordance with the previously discussed interference patterns. These striking results show that single particle Schr\"odinger quantum mechanics such as ballistic quantum interference and discrete quantum states may be observed, under the right conditions, in systems of up to 18\,$$\mu$$m length, thus approaching macroscopic sizes.
18 micrómetros es aproximadamente una quinta parte del grosor de un cabello humano. Para el mundo cuántico, donde normalmente se trabaja con nanómetros, esa longitud equivale a un viaje a través de una ciudad entera.
En la novela «La ciudad de las permutaciones» de Greg Egan, las copias virtuales de personas existen gracias a cálculos cuánticos impecables que requieren mantener la interferencia a grandes distancias, casi como en estos cables.