
Una red unidimensional de espines cuánticos, utilizada a menudo como sistema modelo en la física de la materia condensada.Una cadena de espines es un modelo teórico que consiste en una disposición unidimensional de espines cuánticos: pequeños momentos magnéticos asociados a partículas como los electrones. Estos modelos son fundamentales en la física de la materia condensada porque capturan la física esencial del magnetismo en materiales reales, siendo a la vez lo bastante simples para resolverlos o simularlos. Las cadenas de espines exhiben fenómenos ricos como transiciones de fase cuánticas, excitaciones fraccionarias y estados exóticos como los líquidos de espín, lo que las convierte en un campo de juego para explorar la física cuántica de muchos cuerpos.
El concepto de cadenas de espines se remonta a la década de 1930, con la solución exacta del modelo de Heisenberg unidimensional por Hans Bethe en 1931, que introdujo el famoso ansatz de Bethe. Este trabajo sentó las bases para el estudio de los sistemas cuánticos integrables.
En una cadena de espines, cada sitio alberga un espín que puede apuntar hacia arriba o hacia abajo (o en una superposición). Los espines interactúan con sus vecinos mediante acoplamientos de intercambio, que pueden ser ferromagnéticos (alineando los espines) o antiferromagnéticos (anti-alineándolos). La naturaleza cuántica de los espines permite el entrelazamiento y la superposición, dando lugar a comportamientos colectivos que no pueden entenderse a partir de espines individuales. Por ejemplo, en una cadena antiferromagnética, el estado fundamental no es un patrón alternante simple, sino una superposición cuántica de muchas configuraciones, dando lugar a excitaciones llamadas espinones que se comportan como partículas fraccionarias.
Las cadenas de espines se utilizan para modelar materiales magnéticos cuasi-unidimensionales reales, como ciertos compuestos de cuprato, y para diseñar simuladores cuánticos y arquitecturas de computación cuántica donde los qubits se disponen en matrices.
En una cadena de espines, las excitaciones elementales no son espines individuales invertidos, sino pares de paredes de dominio que pueden moverse de forma independiente, comportándose efectivamente como partículas con números cuánticos fraccionarios.










