Se calculó la señal de ondas gravitacionales de la caída radial de un agujero negro de masa estelar en un agujero de gusano atravesable de Schwarzschild con una fina capa. En la aproximación de partícula de prueba, se obtuvieron expresiones analíticas para la forma de la señal, incluyendo las contribuciones del cuadrupolo de masa y multipolos superiores. La señal resultante tiene una estructura característica de 'pulso-pausa', vinculada a los cruces múltiples de la garganta. Se calculó la densidad espectral de amplitud, que con una orientación óptima de la fuente entra en el rango de sensibilidad de los detectores terrestres para distancias del orden de 500 Mpc. Los resultados apuntan a la posibilidad de detectar agujeros de gusano atravesables en los datos de observaciones de ondas gravitacionales.
Las detecciones directas de ondas gravitacionales provenientes de fusiones de agujeros negros y estrellas de neutrones por la colaboración LIGO/Virgo abrieron una nueva ventana a la astrofísica. Pero además de las fuentes estándar, las ondas gravitacionales pueden llevar la huella de objetos exóticos predichos por la relatividad general y la teoría cuántica de la gravedad. Uno de los objetos hipotéticos más intrigantes sigue siendo los agujeros de gusano transitables — «túneles» en el espacio-tiempo, propuestos por primera vez por Kip Thorne y su colega Morris. En los campos intensos de tales objetos se manifiesta una extrema dilatación del tiempo, y la propagación de las propias ondas gravitacionales ocurre a la velocidad de la luz. Su detección sería un avance en la comprensión de la estructura cuántica del espacio-tiempo, ya que la existencia de agujeros de gusano requiere materia exótica que viola las condiciones clásicas de energía.
Los autores modelaron el agujero de gusano mediante el método de Visser, pegando dos espacios de Schwarzschild a lo largo de una delgada capa con materia exótica en la garganta. Un agujero negro de 5 masas solares, tratado como partícula de prueba, cae radialmente en un agujero de gusano de 200 masas solares. Su movimiento se describe mediante geodésicas en el espacio-tiempo curvado teniendo en cuenta los efectos de dilatación del tiempo. La radiación gravitacional se calculó analíticamente en las aproximaciones cuadrupolar y octupolar, y la polarización «cruz» desaparece debido a la simetría. El momento cuadrupolar de masa juega un papel clave, y la constante de la velocidad de la luz aparece en la amplitud de la señal, proporcionando la conexión con los detectores en la Tierra.
La señal de ondas gravitacionales obtenida muestra una estructura característica: pulsos repetidos en «nuestro» universo y pausas completas cuando el agujero negro está más allá de la garganta del agujero de gusano. La amplitud aumenta a medida que se acerca a la garganta y se corta abruptamente al atravesarla. La densidad espectral de amplitud (ASD) alcanza ~10⁻²² Hz⁻¹/² a una distancia de 500 Mpc, cruzando las curvas de sensibilidad de LIGO en el rango de frecuencias de 10–100 Hz. Esto significa que los interferómetros terrestres existentes son potencialmente capaces de registrar tales eventos con una orientación óptima. La modulación observada de la señal contiene información sobre la geometría del espacio-tiempo curvado cerca de la garganta, y los efectos de dilatación del tiempo distorsionan la escala temporal de los pulsos. Las propias ondas gravitacionales se propagan a la velocidad de la luz, estableciendo un retraso.
La detección de una señal así confirmaría directamente la existencia de agujeros de gusano — objetos que violan las condiciones clásicas de energía y requieren una descripción cuántica de la gravedad. Esto proporcionaría una base observacional para teorías más allá de la relatividad general y permitiría estudiar soluciones topológicamente no triviales de las ecuaciones de Einstein en el espacio-tiempo curvado. Una indicación indirecta de la presencia de materia exótica cambiaría las ideas sobre el vacío y los campos fundamentales, y vincularía los agujeros negros con efectos cuánticos.
Las investigaciones futuras incluirán agujeros de gusano en rotación (soluciones de Kerr) y un momento angular no nulo del agujero negro, lo que generará patrones de ondas gravitacionales más complejos. Para predicciones realistas será necesaria una simulación numérica a gran escala que tenga en cuenta la reacción de la radiación sobre la órbita y los efectos no lineales de la gravedad. Dichas simulaciones serán la base para construir plantillas adecuadas para buscar señales en los datos de futuros detectores de ondas gravitacionales.
Los resultados influirán en las estrategias de búsqueda de fuentes no convencionales de ondas gravitacionales en astrofísica, en el desarrollo de teorías de gravedad cuántica y en la interpretación de datos de LIGO y observatorios planificados como el Telescopio Einstein.
Los próximos pasos incluyen la aplicación de métodos de filtrado adaptado a los datos archivados de LIGO para buscar señales pulsadas con la modulación característica, así como la extensión analítica del modelo a excentricidades no nulas y efectos de marea.
La investigación aborda directamente el problema fundamental de la violación de las condiciones de energía en los agujeros de gusano y la necesidad de una descripción cuántica de la gravedad para explicar su estructura. También toca cuestiones de estabilidad de los túneles espacio-temporales en el espacio-tiempo curvado y su conexión con la paradoja de la información de los agujeros negros.
🎯 Para el sistema considerado, el área de la garganta del agujero de gusano es aproximadamente 3600 veces mayor que el área del horizonte del agujero negro. Este cae en ella como una pelota de baloncesto en un túnel enorme, apenas perturbando la geometría. Debido a la densidad de energía negativa de la materia exótica, el agujero negro no la absorbe, sino que es repelido, lo que evita la destrucción del agujero.
🎬 La idea de un agujero de gusano transitable se utilizó en la película «Interstellar» (con [scientist:Kip Thorne]Kip Thorne[/scientist] como asesor científico), donde los astronautas realizan un viaje interestelar a través de un túnel similar. Las firmas propuestas en el artículo son una oportunidad real de «escuchar» cómo un agujero negro se sumerge en un agujero de gusano, convirtiendo la ciencia ficción en ciencia observacional.