Un agujero negro que cae en un agujero de gusano se comporta como un martillo golpeando un gong cósmico invisible. Solo oímos las ondas gravitacionales cuando está en nuestro lado; después llega un silencio sepulcral. LIGO ya puede captar estas señales, y eso convierte «Interstellar» de sueño en una tarea observacional real.
🎯 El área de la garganta del agujero de gusano es 3600 veces mayor que el horizonte del agujero negro: entra allí como una bola de billar en un tubo gigante, y la materia exótica repulsiva impide que el agujero se colapse.
🎬 La idea de un agujero de gusano transitable se explora en la película «Interstellar» (con Kip Thorne como asesor científico): viajar a través de un túnel así. Las firmas propuestas convierten la ciencia ficción en ciencia observacional: ahora podemos «oír» cómo un agujero negro se sumerge en un agujero de gusano.