El silicio —la base de las rocas— está evaporado y brilla en la atmósfera del caliente superjúpiter TWA5B como el gas en un tubo de neón. CRIRES+ captó el monóxido de silicio: el humo de una fundición cósmica donde se forjaron bloques de silicatos. La abundancia de SiO indica que las nubes aún no han envuelto este mundo. Con los nuevos telescopios, captaremos el momento de su condensación y dibujaremos el primer mapa de nubosidad para cientos de planetas distantes.
🎯 El monóxido de silicio (SiO) es una molécula fascinante: en fase gaseosa no solo se encuentra en atmósferas de exoplanetas calientes, sino también en el medio interestelar, naciendo en las ondas de choque de supernovas. Sin embargo, en la Tierra, el SiO se polimeriza instantáneamente en silicatos sólidos: la misma arena de la que están hechas la playa y el concreto.