Un haz de protones, al escapar de la corona, podría llegar a la Tierra en 20 minutos, pero el plasma se pone sus propios frenos. Las ondas electromagnéticas, como una ráfaga de viento en contra, lo esculpen en forma de martillo. Este mecanismo controla la generación de partículas energéticas y el clima espacial; quizás algún día lo predigamos con la misma precisión que una tormenta terrestre.
🎯 Un haz de protones podría llegar a la Tierra en 20 minutos, pero las ondas electromagnéticas, como un viento en contra, lo transforman en el lento viento solar que tarda de 2 a 4 días. Es el freno cósmico más efectivo, forjado por el propio plasma.