En el epicentro del colapso estelar, el disco de acreción se fragmenta. Un trozo, como un búmeran gravitacional, sale despedido solo para regresar 60 días después y fusionarse con el agujero negro central, generando la señal GW190814. Esta danza mortal no solo explica la fusión anómala, sino que también ofrece un nuevo método para medir la expansión del Universo. Y pronto, quizás los telescopios detecten 'kilonovas incrustadas': destellos envueltos en la cubierta de la supernova, como una luz en la oscuridad.
🎯 Apenas un 1,3–1,5% (alrededor de 2,2σ) es la probabilidad de una coincidencia aleatoria de la supernova SN2019npv con GW190814 en tiempo y posición. Esta frágil posibilidad ya lleva a los astrofísicos a considerarla como un probable precursor y una potencial clave para medir la constante de Hubble.