Dos estrellas de neutrones ejecutan una danza mortal, encogiendo su órbita 5 femtosegundos por segundo. En 9 años los astrónomos captaron cómo el espacio-tiempo distorsiona la propia danza, haciendo que la órbita se “bambolee” imperceptiblemente. Este descubrimiento es como escuchar a escondidas el susurro de la gravedad. Para 2031 quizá sepamos cuán rígida es la materia dentro de estas esferas ultradensas. Una auténtica coreografía de ondas gravitacionales que conduce a una kilonova dentro de 76 millones de años.
🎯 La órbita de PSR J1757−1854 se encoge 5.282 femtosegundos por segundo debido a la emisión de ondas gravitacionales; en un año acumula unos 0.17 milisegundos. Dentro de 76 millones de años, estas dos estrellas de neutrones se fusionarán en un destello de kilonova similar a GW170817.