Se propone un método para buscar materia oscura axiónica ultraligera midiendo la polarización de estrellas binarias cercanas. En estos sistemas, la luz reflejada o dispersada adquiere una pequeña polarización lineal, cuya fase está estrictamente vinculada al movimiento orbital. La birrefringencia axiónica provoca oscilaciones del ángulo de polarización que aparecen como bandas laterales alrededor de los armónicos orbitales. Para una binaria brillante típica, bajo supuestos de ruido blanco, se estima una sensibilidad al acoplamiento axión-fotón g_{a\gamma} de ~10⁻¹² GeV⁻¹ para una masa del axión m_a = 10⁻²⁰ eV. El uso de un conjunto de binarias adecuadas en un escenario optimista podría mejorar la sensibilidad hasta 10⁻¹³ GeV⁻¹. El método abre un canal óptico adicional de alta frecuencia para buscar birrefringencia axiónica en comparación con los enfoques astrofísicos existentes.
La materia oscura sigue siendo uno de los principales misterios sin resolver de la física moderna. Su existencia fue demostrada de manera convincente por primera vez en los trabajos de Vera Rubin al medir las curvas de rotación de las galaxias. Los modelos más motivados predicen la existencia de axiones ultraligeros, campos pseudoescalares capaces de llenar el halo en forma de ondas coherentes clásicas. La detección directa de axiones se complica por su interacción extremadamente débil con la materia ordinaria. Sin embargo, la interacción axión-fotón produce birrefringencia: en presencia de un campo axiónico que varía lentamente, las polarizaciones circulares izquierda y derecha de la luz adquieren una diferencia de fase, lo que lleva a una rotación oscilante del ángulo de polarización lineal. Este efecto se puede buscar utilizando fuentes cuya polarización intrínseca sea bien predecible. Anteriormente se utilizaron el fondo cósmico de microondas, discos protoplanetarios y púlsares de radio individuales. Las estrellas binarias cercanas ofrecen una nueva posibilidad gracias a su polarización ligada a la fase, que surge al reflejarse la luz de la atmósfera de la compañera.
Proponemos utilizar observaciones polarimétricas de estrellas binarias cercanas con alta resolución temporal. En la base se encuentra el efecto de reflexión: la radiación de la estrella caliente se dispersa en los electrones libres de la atmósfera de la compañera más fría (dispersión de Thomson). Esto crea una señal débil linealmente polarizada, cuyo grado varía con la fase orbital. El modelado, basado en los trabajos de Chandrasekhar sobre la teoría de transferencia radiativa, permite construir una plantilla de fase precisa en forma de armónicos de la frecuencia orbital. En presencia del campo axiónico, a estos armónicos se añaden bandas laterales en frecuencias múltiplos de la orbital, más-menos la masa del axión. El análisis se reduce a estimar la diferencia entre las polarizaciones observada y la plantilla mediante el método de máxima verosimilitud. Para superar los ruidos instrumentales y astrofísicos, se propone utilizar tanto sistemas brillantes individuales (por ejemplo, estrellas de hidrógeno con temperatura superior a 10⁴ K), como conjuntos de varias binarias que permitan aislar la contribución común terrestre del campo axiónico, de manera análoga a los conjuntos de temporización de púlsares descubiertos por Jocelyn Bell Burnell.
Para una binaria individual del tipo μ¹ Sco con una cadencia de 10 minutos, 30 días de observación y una precisión de polarimetría de 10 ppm, se puede alcanzar una sensibilidad a la constante de acoplamiento g_{aγ} de aproximadamente 2.4×10⁻¹² GeV⁻¹ para una masa del axión μ ~ 10⁻²⁰ eV. El rango de masas accesible está determinado por la frecuencia de Nyquist y la duración total de las observaciones: de 10⁻²¹ a 10⁻¹⁸ eV. Al combinar 14 sistemas similares y mejorar la precisión a 1 ppm, la sensibilidad estadística aumenta a 1.3×10⁻¹³ GeV⁻¹. En ambos casos, la señal se manifiesta como una modulación de las bandas laterales alrededor de los armónicos orbitales, y la relación entre la amplitud de la señal y el armónico original no depende del número de armónico, lo que facilita su extracción. Estas estimaciones son válidas bajo la suposición de ruido blanco y una plantilla de fase conocida.
El método propuesto amplía el conjunto de herramientas para las búsquedas astrofísicas de axiones. A diferencia de las observaciones del fondo cósmico de microondas, donde es importante la cartografía global, o de los conjuntos de temporización de púlsares que operan en el rango de radio, la polarimetría de binarias en el óptico permite un monitoreo con cadencia de minutos, cubriendo un rango de masas de axiones no accesible para otros métodos. Esto es especialmente valioso para probar modelos que predicen materia oscura axiónica con masas alrededor de 10⁻²⁰ eV. Además, la técnica no está sujeta a la rotación de Faraday, característica de la emisión de radio, lo que simplifica la interpretación de los datos.
En el futuro, el desarrollo de polarímetros con una precisión del orden de 10⁻³–10⁻⁴ por ciento en combinación con grandes telescopios permitirá alcanzar la sensibilidad declarada. Resulta de especial interés la creación de «redes» especializadas de binarias cuidadosamente seleccionadas, como ya se ha implementado en los conjuntos de temporización de púlsares para ondas gravitacionales. Es necesario mejorar los modelos de transferencia radiativa para predecir las plantillas de polarización teniendo en cuenta la absorción, la dispersión múltiple y la evolución atmosférica. También es importante estudiar en detalle las posibles sistemáticas, como la variabilidad causada por pulsaciones estelares o acreción de materia.
El método tendrá un impacto en la astrofísica de objetos compactos, la física de la materia oscura y la mejora de la técnica de polarimetría óptica de alta precisión.
Los próximos pasos incluyen verificar las predicciones en observaciones reales de sistemas binarios eclipsantes conocidos utilizando instrumentos existentes, como HIPPI-2. También es necesario crear un catálogo de candidatos adecuados basado en datos de misiones espaciales y sondeos terrestres con espectropolarimetría.
Este enfoque está directamente relacionado con los intentos de resolver el problema de la naturaleza de la materia oscura y ampliar el Modelo Estándar de la física de partículas. La detección de una señal axiónica sería la primera prueba directa de la existencia de campos ultraligeros que llenan el halo, y arrojaría luz sobre el fuerte problema CP.
🎯 Es interesante que la idea misma de la polarización ligada a la fase en binarias fue predicha teóricamente ya en la década de 1970, pero solo recientemente los avances en la precisión instrumental han permitido medirla de forma fiable. Por ejemplo, en la estrella Spica el grado de polarización es solo del 0.02%, lo que equivale a observar una vela tenue a un kilómetro de distancia a través de un vidrio empañado.
🎬 El uso de luz polarizada para detectar campos esquivos recuerda vagamente a los intentos de los héroes de la novela «Solaris» de Stanisław Lem por descifrar las señales de un océano inteligente. Solo que en nuestro caso el «océano» es la materia oscura, y las «señales» son oscilaciones microscópicas del ángulo de polarización.