En la controversia sobre la velocidad de expansión del universo, dos coros no lograban ponerse de acuerdo: el universo temprano cantaba a un ritmo de 67 y el tardío a 73. La solución llegó de donde menos se esperaba: tal vez la energía oscura cambió de humor, de atracción a repulsión. Un punto de inflexión suave, como el cambio de adagio a allegro, reduce la disonancia a armonía. Ahora los telescopios comprobarán si esta modulación fue solo la primera nota de una nueva comprensión del cosmos.
🎯 En la era de la energía oscura negativa, la expansión del universo se frenó como si al cosmos le hubieran puesto un corsé gravitacional. Esta fase duró varios miles de millones de años y solo dio paso a la aceleración hace entre 3 y 4 mil millones de años, aproximadamente cuando en el Sistema Solar se estaba formando la Tierra.
🎬 El concepto de una energía oscura que cambia de signo resuena con el vuelco de las constantes físicas en la trilogía de Liu Cixin «El problema de los tres cuerpos» y con los campos temporales de «Hyperion» de Dan Simmons, donde también las fuerzas fundamentales resultan maleables y su cambio reconfigura el universo.