Años después de su explosión, la supernova SN 2012au volvió a 'encenderse' inesperadamente en radio. Los científicos descubrieron que probablemente se trata del 'aliento' de un púlsar recién nacido, una estrella de neutrones que gira rápido, como un faro en el espacio. Es la primera vez que se captura un objeto así fuera de nuestra galaxia. ¿Qué otras sorpresas esconderán las viejas supernovas?
Cuando una estrella masiva muere, explota como supernova (término acuñado gracias a Fritz Zwicky). En el centro queda una esfera del tamaño de una ciudad, comprimida a una densidad monstruosa: una estrella de neutrones. Si gira rápidamente, emite dos finos haces de radiación, como un faro.
Años después de la explosión SN 2012au, en una lejana galaxia espiral, los astrónomos notaron un aumento en la señal de radio. Una red de radiotelescopios, funcionando como un gigantesco oído, mostró que la fuente apenas se mueve y es muy pequeña. Su velocidad es inferior a un tercio de la velocidad de la luz, algo típico de un púlsar joven, no de eyecciones de materia en nubes de polvo cósmico.
Si los datos se confirman, será el primer radiopúlsar en otra galaxia que sorprendemos poco después de nacer. Al estudiarlo, veremos cómo estos faros cósmicos ganan fuerza. Un dato sorprendente: la energía de rotación de un púlsar es tan estable que podría usarse para ajustar relojes atómicos, incluso después de millones de años.
🎯 Algunos púlsares giran hasta 700 veces por segundo, más rápido que el cigüeñal de un monoplaza de Fórmula 1.