El agujero negro se evapora, y con él se desvanece la confianza en la imagen semiclásica. La simulación reveló un final inesperado: un rayo —un relámpago espacio-temporal— atraviesa la realidad donde no se esperaba. La gravedad semiclásica predijo su propio colapso. Esto exige un enfoque completamente nuevo de la gravedad cuántica y obliga a reconsiderar la naturaleza de la información.
🎯 Hawking y Stewart en 1993 llamaron a este fenómeno «thunderbolt», pero lo consideraban una curiosidad matemática. La simulación en cuatro dimensiones con correcciones cuánticas convirtió la curiosidad en una inevitabilidad, demostrando que incluso el creador del término subestimó su realidad.