Desde el centro galáctico llega un pulso: el agujero de gusano, como un reloj de arena cósmico, atrapó plasma en la garganta y éste oscila marcando un período constante. No es el caos de la acreción, es un metrónomo del espacio-tiempo. El Telescopio del Horizonte de Sucesos captará ese tic-tac y comprenderemos: en el corazón de la Vía Láctea no hay un agujero voraz, sino un pasaje a otro universo.
🎯 La idea del agujero de gusano como puente entre universos la concibió Ludwig Flamm en 1916, apenas un año después de la publicación de la relatividad general. Entonces parecía una curiosidad matemática; hoy buscamos su sombra.
🎬 En la película *Interstellar*, el agujero de gusano es una esfera que ofrece un viaje instantáneo a otra galaxia. Los asesores se basaron en ecuaciones reales, pero las simulaciones actuales añaden un matiz: la garganta de ese agujero acumularía plasma incandescente, y su sombra se convertiría en la narradora de la geometría oculta del espacio-tiempo.