El azúcar es uno de los ladrillos de la vida, pero ¿cómo llegó a la Tierra? Por primera vez, los científicos han encontrado una molécula de azúcar (eritrulosa) en una nube interestelar, como si hubieran dado con el ingrediente que faltaba en la cocina cósmica. Este azúcar pudo haber llegado a la Tierra a bordo de meteoritos y encender la chispa de la química de la vida. ¿Qué otras recetas esconden las estrellas?
En la bruma helada de la nube en el centro de la Galaxia, sobre los más diminutos granos de polvo, crece una frágil costra de hielo de agua. Esto es un taller de repostería en miniatura: átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno, los ingredientes más simples, se ensamblan por sí mismos en moléculas dulces. Así, a 27.000 años luz de la Tierra, los astrónomos «escucharon» la señal de la eritrulosa, un azúcar que se añade a las cremas autobronceadoras.
La espectroscopía — un método establecido por Fraunhofer y convertido por Townes en una herramienta sensible — permitió distinguir la «voz» química de esta sustancia. La idea de que el espacio sintetiza azúcares sin la intervención de planetas fue defendida por Hoyle. Ahora está confirmado: asteroides y cometas pueden esparcir esta dulzura por jóvenes exoplanetas, quizás alimentando la vida futura.
🎯 La eritrulosa, que da el tono bronceado en los autobronceadores, flota en una nube helada a 27.000 años luz de la Tierra.
🎬 Fred Hoyle, en su novela 'La nube negra', describió una nube interestelar viva; el descubrimiento de azúcares reales en ella añade rigor científico a esta fantasía.